¿Gimnasios para endurecerse o para ablandarse?

Hola de nuevo: desde mi último post contarte que he vuelto al gimnasio, hacía mucho tiempo que no tenía ningún tipo de atracción por ir, dicho esto la vuelta al gimnasio me ha hecho plantearme la pregunta ¿para qué vamos al gimnasio?

Sí, sí,  hay mucho motivos y aquí podríamos estar conversando horas y escribiendo infinidad de posts así que te contaré la observación y la reflexión que hago después de mi regreso. Oh, ¡yeah!

Realizo mis ejercicios por mi cuenta aplicando mi experiencia y conocimientos, (pues sí,  llevo toda mi vida tratando lesiones deportivas, estoy formada en fitness fascial y en  el siglo pasado fui nadadora y aun vivo de la leyenda, ja, ja) de entrada noto que me miran un poco raro por el tipo de ejercicios que hago. Al mismo tiempo me esta fascinando observar a la gente. Recibo el cuerpo de esas personas con tensión, rigidez, esfuerzo,  realizan movimientos repetitivos y percibo la deformidad, la falta de ligereza, de fluidez en su movimientos, en su caminar. Sigo observando y me dan ganas de preguntarles ¿para qué vienes al gimnasio? y como no lo puedo evitar pues les pregunto. La mayoría me responden que para “endurecer” (tanto hombres como mujeres). Muchos hombres arrastran lesiones por los comentarios que hacen y estos son los que mas quieren endurecer porque se sienten “débiles “, algunos trabajan la flexibilidad, son los menos, pero los que lo hacen siento que tienen poca conciencia de su propio cuerpo. Las mujeres quieren endurecer las piernas rápidamente, los hombres los hombros, brazos y pecho.

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No se me va de la cabeza la palabra endurecer, vuelvo al gimnasio y lo mismo, las mismas respuestas, las mismas formas de moverse, quizás de pensar, no lo sé, y me lleva a que busque en el diccionario la palabra ENDURECER  = poner duro o más duro.  Hacer a alguien mas resistente física o mentalmente. Pero, ¿de verdad ocurre esto trabajando así en el gimnasio?

No puedo evitar relacionar los patrones de movimiento con nuestros patrones mentales, emocionales y de comportamiento, son ya muchos años. Al cambiar el cuerpo cambiamos nuestra identidad y nuestro pensamiento, la mayoría de practicas que se realizan al levantar pesos en el gimnasio conllevan una rigidez posterior en los movimientos y una falta de flexibilidad, en consecuencia una falta de adaptación postural. La capacidad de adaptación postural denota un equilibrio en todos los aspectos de la persona, tanto física como emocionalmente.

Me pregunto si esta falta de fuerza que sienten no es en verdad una falta de fuerza interior y de sostén  y que buscamos  suplir por unos músculos duros y con poca flexibilidad, esta última se relaciona con la habilidad de soltar pero también de moverse libremente, con la agilidad del pensamiento y la apertura hacia la transformación.

Si se trabaja para endurecer sin mas, esa permanente contracción nos llevara a perder la confianza , el cuerpo confía cuando se mueve bien y para esto ha de estar blando, mas que blando que pueda cambiar de tono y adaptarse, “ablandarse” significa mitigar la fiereza, la ira o el arrojo, templarse. Proviene del verbo blandirie que quiere decir hacer caricias, también se refiere a que alguien ceda, a suavizar una postura o un pensamiento .

Necesitamos soltar, ablandarnos para poder cambiar la forma, ¿queremos cambiar en verdad? Nos recubrimos de una coraza muscular que no deja penetrar en nuestro espacio el alma del otro, me pregunto si esta falta de no dejarse acariciar nos hace algún bien. ¿Tenemos miedo de ablandarnos y que otros puedan entrar en nuestro espacio vital? ¿puede ser esto el inicio de la falta de confianza que hay hoy entre los hombres?

Los músculos “demasiado compactos” no realizan su tarea muy bien y suelen “llorar y quejarse”, los músculos sin tono “flojos” tampoco pueden realizar sus tareas y son una fuente también de dolor y problemas añadidos. El tono muscular apropiado es necesario para una salud optima, nada en contra , pero todo en su justa medida, ni mucho, ni poco. La relajación es fundamental para un cuerpo equilibrado en todos los aspectos, la relajación muscular es necesaria para un estado optimo de salud. No se trata solo de la relajación de un músculo, es la respuesta de todo nuestro organismo a la relajación. Esta relajación nos afecta a nivel emocional y a la homeostasis general de todo nuestro organismo.

Tampoco nada en contra de los gimnasios pero quizás deberíamos valorar para que vamos.

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Cuando estoy rígida muscularmente  tiendo al cabreo, a la respuesta desproporcionada, a confundir,  a volverme mas egocéntrica, a perder la capacidad de estar con los otros.

Cuando me ablando aparecen las posibilidades de elección, de observación, de no perder el centro, menor cansancio y tengo la capacidad de empatía y compasión.

Hoy me planteo de nuevo ¿gimnasios para endurecer o para ablandarnos ?

Ah, y qué yo para que voy: siempre para encontrar el tono apropiado, ni mucho, ni poco.

Otro día hablaremos de los músculos en si, de lo que significa una verdadera tonificación, de las líneas de fuerza, de la osteoporosis , de los huesos como un regulador hormonal, de su propia inteligencia y contribución a mantener la homeostasis del cuerpo, uff mucha información que compartir.

Un placer compartir contigo

Hasta el siguiente post

Un abrazo. Bibiana

Ejercicios contra el stress